Entradas

Mostrando entradas de 2026

Ouka Leele, mi estrella.

Imagen
Siempre me ha gustado mirar las estrellas, cuando era niño me tumbaba en la playa abstraído en ver como titilaban esos puntos de luz y jugaba a imaginar que algo me decían. En cierto sentido tú naciste como una estrella, cual supernova en el imaginario desbordante de tu amigo “El Hortelano”, y sin yo saberlo, quizás, desde ese momento comenzaste a iluminar y despejar las brumas de mi camino creativo. Me resulta verdaderamente curioso cómo sin conocer tu obra en esos momentos, nuestros caminos se iban a cruzar años después. Empecé a revelar y positivar mis fotos con la intención de que fueran, en algún sentido, pinceladas a la vida, visiones a mi medida. Tú en los ochenta, desde tus comienzos, te decantaste en hacer “poesía visual”, como tú misma lo definiste. Fuiste coloreando esos mundos que pensabas y dabas forma. El mundo de la acuarela unido a la fotografía nos unió, en mi caso a partir de una fotografía coloreada de mi madre que me supuso, por así decirlo, la chispa, la id...

el abrazo del bosque

Imagen
 Contempló el bosque que era su refugio y se dejó abrazar por él. Salir a su encuentro, explorarlo,  sentirlo en todo su esplendor... para convertirse finalmente en parte de él. El bosque me brinda un entorno sin fin, en cualquier estación, en cualquier  momento del día, es sin duda uno de mis lugares favoritos. He querido enseñaros aquí una muestra de encuadres que me emocionan.

profundo Azul

Imagen
“el silencio lo inunda todo, mi cuerpo se desvanece mecido por el ritmo acompasado de mi respiración. El profundo Azul domina el espacio Y con su paz me abraza y me da la bienvenida a su mágico mundo…”   Sumergirme en el mar ha sido y es, una de las experiencias más enriquecedoras de mi vida. Ya el descenso es fascinante. Dejándote caer de forma lenta y plácida, notando una sensación de ingravidez total. Y sientes como el azul que te rodea como un sedante. Miro hacia arriba y la luz que se filtra desde la superficie, muestra tenues irisaciones que bailan junto a las burbujas que libero al respirar. Burbujas que se enlazan, como no, con los centenares, quizás miles de pececillos que al igual que estrellas inundan la inmensa bóveda que me cobija. Rodeado de agua, formando parte indivisible del azul que me abraza, comienzo a explorar… A ver, haciéndome partícipe, más si cabe, de tanta belleza sin igual. El color, hasta el momento dormido teñido de azul, irrumpe...