Ouka Leele, mi estrella.
Siempre me ha gustado mirar las estrellas, cuando era niño me tumbaba en la playa abstraído en ver como titilaban esos puntos de luz y jugaba a imaginar que algo me decían. En cierto sentido tú naciste como una estrella, cual supernova en el imaginario desbordante de tu amigo “El Hortelano”, y sin yo saberlo, quizás, desde ese momento comenzaste a iluminar y despejar las brumas de mi camino creativo. Me resulta verdaderamente curioso cómo sin conocer tu obra en esos momentos, nuestros caminos se iban a cruzar años después. Empecé a revelar y positivar mis fotos con la intención de que fueran, en algún sentido, pinceladas a la vida, visiones a mi medida. Tú en los ochenta, desde tus comienzos, te decantaste en hacer “poesía visual”, como tú misma lo definiste. Fuiste coloreando esos mundos que pensabas y dabas forma. El mundo de la acuarela unido a la fotografía nos unió, en mi caso a partir de una fotografía coloreada de mi madre que me supuso, por así decirlo, la chispa, la id...