Siempre me ha gustado mirar las estrellas, cuando era niño me tumbaba en la playa abstraído en ver como titilaban esos puntos de luz y jugaba a imaginar que algo me decían. En cierto sentido tú naciste como una estrella, cual supernova en el imaginario desbordante de tu amigo “El Hortelano”, y sin yo saberlo, quizás, desde ese momento comenzaste a iluminar y despejar las brumas de mi camino creativo. Me resulta verdaderamente curioso cómo sin conocer tu obra en esos momentos, nuestros caminos se iban a cruzar años después. Empecé a revelar y positivar mis fotos con la intención de que fueran, en algún sentido, pinceladas a la vida, visiones a mi medida. Tú en los ochenta, desde tus comienzos, te decantaste en hacer “poesía visual”, como tú misma lo definiste. Fuiste coloreando esos mundos que pensabas y dabas forma. El mundo de la acuarela unido a la fotografía nos unió, en mi caso a partir de una fotografía coloreada de mi madre que me supuso, por así decirlo, la chispa, la id...
Vas ha crear un estilo particular de procesado de imagenes...me gustan,aunque una pequeña critica...intenta evitar los halos.
ResponderEliminarYo sólo puedo ser espectadora, pero el halo que no debes quitarles a estas fotos ni a ninguna otra es el de su misterio. La manera de procesar la realidad nos define.
ResponderEliminarMe gusta mucho tu blog.
Un saludo.
A mi me ocurre como a Teresa. En ocasiones veo halos, como el niño del sexto sentido. Lo que puede llevar a pensar que o bien es un estilo propio o un mal procesado, no sé.
ResponderEliminarUn saludo.